Las estaciones derraman su ruina mientras pasan, Pues en la primavera los narcisos alzan sus rostros Hasta que las rosas florecen en ígneas llamas; Y en el otoño brotan las violetas púrpuras Cuando el frágil azafrán suscita la nieve invernal, Pero los decrépitos y jóvenes árboles renacerán, Y esta tierra gris crecerá verde con el rocío del verano, Y los niños correrán entre un océano de frágiles prímulas.
¿Pero qué vida, cuya amarga voracidad Desgarra nuestros talones, velando la noche sin sol, Alentará la esperanza de aquellos días que ya no retornarán? La ambición, el amor, y todos los sentimientos que queman Mueren demasiado pronto, y sólo encontramos la dicha El los marchitos despojos de algún recuerdo muerto.
Blanco en la luna el largo camino corre, El disco erguido y pálido alrededor, Blanco en la luna el largo camino corre, El sendero que conduce hasta mi amor.
Todavía cuelga el seto sin una ráfaga, Todavía, todavía permanecen las sombras: Mis pies sobre el polvo deslumbrante Persiguen el camino incesante.
El mundo es circular, así dicen los caminantes, Y aunque se afanen en una ruta derecha, Trabajosa, penosamente en una marcha estrecha, El mismo camino los traerá de vuelta.
Pero antes de que el círculo me traiga al hogar, Lejos, lejos debe transitar: Blanco en la luna el largo camino corre, El sendero que conduce hasta mi amor.
Acuérdate de Mí. George Gordon Byron, sexto Lord Byron.
Llora en silencio mi alma solitaria, excepto cuando esté mi corazón unido al tuyo en celestial alianza de mutuo suspirar y mutuo amor.
Es la llama de mi alma cual aurora, brillando en el recinto sepulcral: casi extinta, invisible, pero eterna... ni la muerte la puede mancillar.
¡Acuérdate de mí!... Cerca a mi tumba no pases, no, sin regalarme tu plegaria; para mi alma no habrá mayor tortura que el saber que has olvidado mi dolor.
Oye mi última voz. No es un delito rogar por los que fueron. Yo jamás te pedí nada: al expirar te exijo que sobre mi tumba derrames tus lágrimas.
Aléjate mientras puedas, el tiempo no a corrido, aún no es tarde para ti, corre, no mires hacia atrás... que con cara de inocensia te habré de mirar... Alejate te lo pido, no te quiero lastimar, demonios y angeles, juntos no pueden estar, tapate los oidos, ignora mis llamados, que si los obedeces, te iré a lastimar... Cierra tus ojos, y corre como nunca, que si lo dudas, yo te puedo alcanzar, escucha mi advertensia, ángel de mi vida y si realmente me quieres... dejame atrás... !No te detengas te he dicho! huye mientras tus ojos vean la claridad, aléjate de las tinieblas, que son mi morada ve por donde el camino sea como tú; llena de luz y esperanza, llena de fuerzas y de vigor, este demonio esta condenado a mantenerse por siempre... ... en su solitaria prisión... No rompas las cadenas, que son tú única salvación te pido que te marches, ya cumpliste tu misión diste esperanzas, a este demonio ahora vete, no voltees la mirada que lo unico que quiero es que no me veas otra vez llorar...
Verdes ojos que al amparo de tu mirada paralizan el tiempo frente a los míos y entonces, me rodea y domina un impulso que me transporta hacia tu cuerpo y te presentas como si estuvieras moldeada para mis manos que reconocen tus líneas y se confabulan con mis labios deseosos de humedecer los tuyos, imagino entonces rodear tu cuerpo y tomar de él todo lo que es mío, te sostengo estoy tras de ti con mi boca murmuro tu nombre desde tus oídos hasta la bronceada figura de tus hombros, entonces tu respiración se agita y nuestros cuerpos son uno, mis dedos descifran tu cuerpo y guían mis manos a lugares que nos estremecen, tus labios enrojecen y tu mirada ya es mía, te has entregado al delicado movimiento que nos aborda placenteramente, ya no hay limites todo fluye, busco sostener fuertemente tu figura y fusionarla con la mía, luego tiendo tu cuerpo desnudo sobre una suave cama blanca y me recuesto sobre ti deslizando la palma de mis manos hasta encontrar tus pechos que endurecidos me esperan mientras mis labios disfrutan de tu aterciopelada espalda, tu respiración se transforma en deliciosos sonidos que me enloquecen, de pronto tus sensuales caderas se apoderan del espacio moviéndose como delicadas ramas sopladas por él viento e incansablemente buscan tener contacto con mi piel. Si, inevitablemente ya no hay volver, mi cuerpo al igual que mi corazón entran por una cálida vertiente para encontrarse con las caricias del placer que dos corazones generan al renacer.
Láminas de lona vacía. Intactas láminas de barro, Se extendían ante mí, como su cuerpo hiciera en otro tiempo. Todos cinco horizontes giraban alrededor de su alma. Como la Tierra alrededor del Sol. Pero ahora, el aire que saboreaba y respiraba ha sufrido un cambio. Y todo lo que le enseñé era todo. Sé que me dio todo lo que tenía. Y mis amargas manos, se ensombrecen ahora bajo las nubes de lo que fue todo.
Todas las imágenes se han teñido de negro. Lo han tatuado todo. Salgo a dar un paseo fuera, me encuentro rodeado por algunos niños que juegan, Puedo escuchar sus risas, ¿por qué me amargo entonces? Y pensamientos retorcidos que dan vueltas en mi cabeza. Estoy girando, estoy girando. ¡Qué rápido puede caer el Sol! Y mis amargas manos, acunan cristal roto de lo que fue todo. Todas las imágenes se han teñido de negro. Lo han tatuado todo. Todo el amor que se echó a perder volvió negro a mi mundo. Tatuó todo lo que veo, todo lo que soy y lo que seré. Sé que algún día tendrás una vida maravillosa. Espero que seas una estrella en el cielo de cualquier otro, ... pero ¿por qué, por qué, ... ... por qué no puede ser, no puede ser el mio?
Sintiendo el dulce sangrar del viento Al Advertir la serenidad ganada Por las lágrimas del ángel castigador llevado Por la lujuria y abandono. Deja que mis caricias corrompan Cada una de tus emociones, De tus miradas, Rozando mis garras por tu alma Destruyendo tus sueños y anhelos Y encaprichado por tus besos cambiantes de emociones ocultas. Quizás soy yo, El que deba acabar con todo. En el camino a un futuro que nadie espera, Más se imagina. Quizás soy yo, Aquel que vuela de noche Llorando por los tormentos ganados de la risa Victima de la felicidad instantánea y mezquina Quizás soy yo, El demonio hecho para ti Que botará tus alas, Quitara tus plumas de plata Y besará eternamente tu cuello; Que seduce y excita Cada parte de mí…en mí. Lo se…soy yo… La muerte para ti El nacimiento para mí La unión de nuestras almas Que por ti, tendría.
Me hundiré en mi redención Y viviré para ti En un abismo infernal Llamado tierra.
Quizás soy yo… El nacido para sufrir, Quizás soy yo.
Un cuerpo, un cuerpo solo, un sólo cuerpo un cuerpo como día derramado y noche devorada; la luz de unos cabellos que no apaciguan nunca la sombra de mi tacto; una garganta, un vientre que amanece como el mar que se enciende cuando toca la frente de la aurora; unos tobillos, puentes del verano; unos muslos nocturnos que se hunden en la música verde de la tarde; un pecho que se alza y arrasa las espumas; un cuello, sólo un cuello, unas manos tan sólo, unas palabras lentas que descienden como arena caída en otra arena....
Esto que se me escapa, agua y delicia obscura, mar naciendo o muriendo; estos labios y dientes, estos ojos hambrientos, me desnudan de mí y su furiosa gracia me levanta hasta los quietos cielos donde vibra el instante; la cima de los besos, la plenitud del mundo y de sus formas.
La multi ani! Iti doresc ca ziua de 8 Martie sa fie asemenea unui buchetel de ghiocei, care sa iti umple sufletul de bucuri, iar pasii vieti tale sa fie parfumati de mireasma florilor de primavara pupici
Oh, la Noche, la Noche, la Solemne Noche; La Tierra cede bajo su caricia silenciosa, y el Cielo, ornado de diamantes, simula un templo amplio, donde los astros se rinden bajo el trono de la Deidad. Oh, la Noche, la Noche, la Hechicera Noche; el reinado grotesco del día ha terminado, y miríadas de Elfos se acercan en calma, con sus áureas barcas desde las Costas del Sueño. Oh, la Noche amada, Alegre y Desolada, tu bravo Céfiro galopando sobre el aire, cuando alta brilla la luna en el rociado Espacio, y la Brisa es dulce como el beso de una Dama.
Oh, la Noche, la Noche, la Encantadora Noche. Desde la fuente a la sombra del mirto, las primeras notas de la serenata flotan suavemente en el aire soñoliento; mientras claros ojos brillan entre las vides, y blancos brazos se inclinan sobre los balcones, bañando de suspiros al Caballero que aguarda, así como la hierba ansía el abrazo de la mañana. Amor en sus Ojos, Amor en sus Suspiros, Amor en cada pecho adornado con Lirios; en palabras tan sinceras que el oído más atento no las capta, y el anhelante Corazón tal vez las Pierda.
Oh, la Silenciosa Noche, donde los sueños de los estudiantes juntos se lamentan en la Tumba del Sabio; y los ojos de la Madre sobre la Cuna derraman lágrimas sobre la mejilla pálida. Oh, la Pacífica Noche, donde el pobre Vagabundo es atravesado en el campo de batalla, mientras llora la trompeta y el sable canta. Sobre ellos, la Solitaria y Triste luna es testigo de la matanza. Las Lágrimas fluyen sobre la mejilla de Hierro del centinela que yace solo. Pensamientos que ruedan por su Alma intrépida; mutilando su rostro, severo en el Día.
Oh, la Sagrada Noche, donde se acerca la Memoria, con su rostro Suave y Dulce hacia mí. Pero sus melodías son Tristes, como las aéreas baladas que el infante oye sobre las maternales faldas. A tu alrededor, delicadas formas huyen, con níveas frentes y dorados cabellos, con ojos que ciegan como los Cielos de Verano, y Labios que hablan de perdidos días pasados. Amplio es tu Vuelo, Oh, Espíritu de la Noche, por valles, corrientes y arboledas, pero mayor es en la Penumbra del austero cuarto del Poeta. Allí eliges, esquiva; vagar.
Las estaciones derraman su ruina mientras pasan,
Pues en la primavera los narcisos alzan sus rostros
Hasta que las rosas florecen en ígneas llamas;
Y en el otoño brotan las violetas púrpuras
Cuando el frágil azafrán suscita la nieve invernal,
Pero los decrépitos y jóvenes árboles renacerán,
Y esta tierra gris crecerá verde con el rocío del verano,
Y los niños correrán entre un océano de frágiles prímulas.
¿Pero qué vida, cuya amarga voracidad
Desgarra nuestros talones, velando la noche sin sol,
Alentará la esperanza de aquellos días que ya no retornarán?
La ambición, el amor, y todos los sentimientos que queman
Mueren demasiado pronto, y sólo encontramos la dicha
El los marchitos despojos de algún recuerdo muerto.